Más que un tratamiento, es un ritual de cuidado profundo. Una combinacion precisa de activos, técnicas y criterio profesional que devuelve a la piel luminosidad, hidratación, suavidad y una sensación real de alivio en el rostro. Hay pieles que no necesitan promesas, necesitan cuidado, constancia y una mirada experta. Cada rostro es evaluado de forma personalizada, según la condición de la piel, algunos pasos pueden modificarse. Desde la primera sesión la piel se ve y se siente más luminosa, más suave al tacto, con aspecto descansado y una sensación de bienstar y alivio.
• Preparación de la piel • Exfoliación enzimática • Punta de diamante • Colocación de ácidos (según evaluación) • Extracción • Máscarillas específicas (descongestiva y revitalizante) • Máscara hidroplastica • Producto final
• Mejora visiblemente la textura de la piel • Aporta luminosidad real, sin efecto artificial • Hidrata en profundidad • Afina poros y suaviza la superficie del rostro • Alivia la piel congestionada y cansada • Mejora la absorción de activos • Piel más pareja, fresca y descansada